Ricardo Ándres Parra Mayorga

EL NACIMIENTO

“Para ese entonces es imposible recordar aquel acontecimiento en el cual sales del vientre materno desprendiéndote de todas aquellas comodidades y privilegios. De allí salir a un mundo de luchas, maldades, bondades, un mundo listo y esperando para copiar en ti todas aquellas acciones ya establecidas : costumbres, ética, moral, conciencia, y de este modo empezar a formarte deacuerdo a un estilo de vida.”

1988- Con la integración a una familia bogotana común, empece a recorrer uno de los tantos pasos, quizá el mas largo que debemos dar en toda nuestra vida, el conocimiento del mundo; !alegría¡ nació el primero de dos hijos de la familia Parra Mayorga, un niño esperanzador, que ve la vida de colores, que encuentra en un paisaje mas que una reunión de figuras, una creación de vida, de complemento y de visión. Un niño que mostraba en sus pequeñas obras un gran ítem de creatividad plasmada en la admiración por la familia que lo ve crecer. Y de la misma manera una forma de demostrar que tan importante podría ser este don para su vida, un niño que aunque algo perfeccionista, con miedos y defectos como cualquier ser, un niño indefenso que muestra dotes de seriedad y disciplina que lo mantiene hasta el día de hoy en una constante lucha.

NIÑEZ

“Con el inicio de la etapa de estudio comienzas a integrarte con las personas que crees buenas, pero es el principio del conocimiento de ellas, pues durante tu vida puedes conocer a muchos pero hacer amistad con pocos, cuídate de los que te hacen daño, y ayúdalos a integrar un mundo nuevo”

1994 - Para ese entonces este pequeño, inicia la etapa de integración y conglomeración del conocimiento, basado en unos valores católicos que por decisión propia decide tomar, y guiarce en un rumbo desconocido y del cual había que aprender para poder formar su vida y todo lo que quiere ser. En frente de él pasaron muchas acciones, buenas, malas, de allí rescatar las que cada uno quiere pues no en vano todos forman su personalidad deacuerdo a las acciones que hayan querido agarrar, para las cuales este chiquitín tomó nociones de gracia, felicidad y talento que aun se desarrollan en él.

JUVENTUD

“No le digas inmaduro a alguien que tiene comportamientos de niños, pues si todos fuéramos como ellos nuestro mundo estaría lleno de alegría. Llama inmaduro al que sabiendo las consecuencias no acata las responsabilidades que se le otorgan por confianza, y que ve la vida como un estado de exceso placer”.

Para este niño la juventud se inicia con un cambio de vida que implica tener responsabilidad de si mismo y aplicar todo lo que se enseña para adquirir madures. Esto fue lo que entendió este pibe, que se ha convertido en joven, en una persona que ayuda, colabora y anima. Si, con imperfecciones que intenta corregir hasta lograr dominarlas pero con una visión critica de la vida y de la situación de muchas personas que en este momento sufren, y que intentan ser escuchadas. A demás de agradecido y enormemente, de todos aquellos que han creído en el, y que por mucho o por poco han puesto su granito de arena para que este personaje no sea uno mas, sino uno grande, es por ello que yo le digo a la vida, a mis familiares a Dios y a mis verdaderos amigos GRACIAS.

PUNTO APARTE...

MI MENSAJE PARA LOS JÓVENES

Aún recuerdo cuando a mis 12 años solía pasear junto a mis padres de la forma mas tranquila, leer un libro, jugar fútbol y quizá lo mas atrevido, alejarme un par de cuadras para comer una pizza y dialogar con mis amigos. Diversiones buenas que contribuían a una sana educación.

No se si fui el hombre mas torpe o quizá el mas ingenuo ; pues a esta corta edad no me imaginaba con una botella de trago en la mano y un cigarrillo en la otra, haciendo de una corta edad, una esclavitud de redes viciosas. Espere 18 años para conocer a lo que le llaman bar, disco, taberna , tantos sinónimos para estos lugares ; donde a la sinfonía de una distorsionada melodía hace ritmo con un arcoiris artificial en donde se tejen los principios de los malos hábitos. Lo mas inaudito, ver pequeños niños disfrutando un mundo perdido, adentrándose a el por medio de un producto tóxico y alucinógeno. ¿Culpables? : todos, padres, vendedores, amigos, culpable la codicia, culpable el medio educador ; y culpable aquel que torció la inocencia para crear una mala identidad.

Yo mientras tanto escribo, y les digo a todos ustedes : ! jóvenes aprovechen la vida, no carguen en su espalda el cáncer y la maldad de algunos adultos, sientan, amen, gocen, rían. Que mejor que la dulce tentación de un chocolate y no la amarga y desabrida sensación de un trago, que mejor que un paseo familiar y no una jactosa noche de copas que te igualan con la torpeza de los que han causado esta maldad.

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